ENTREVISTA A NORMA MARTÍNEZ

 

Eduardo Marchena Siverio

 Imágenes de Ricardo Campana Wissar

La musa de Juan Carlos Fisher sube, una vez más, a las tablas. Interpreta a una implacable abogada decidida a defender al traidor más famoso de la historia en el caso más polémico de todos los tiempos. En una corte del purgatorio, la letrada deberá lidiar con la incredulidad el rechazo y la incomprensión. La obra, de Stephen Adly Guirgis,  nos invita a explorar hasta qué punto somos capaces de perdonar y perdonarnos. Norma Martínez, como siempre, comparte escenario con un destacado elenco de primeras figuras en el que destacan Rómulo Assereto (Judas), Miguel Iza y los siempre eficientes hermanos Velásquez. La destacada actriz y directora tuvo la gentileza de comprtir algunos minutos de su tiempo con Revista Nudo para la entrevista que presentamos a continuación.

Estamos en la conferencia de prensa de “Los últimos días de Judas Iscariote”, en la Plaza Isil. Acabamos de ver media hora de escenas, todo el primer acto. Nos acercamos a Norma apenas termina una breve sesión individual de fotos a pedido de algunos reporteros gráficos. Se levanta del escritorio de su personaje y camina unos pasos hacia un rincón del escenario. Lleva más de veinte  minutos contestando preguntas y posando para inmunerables cámaras, pero no advierto el menor gesto de cansancio. La noto relajada, serena. Me da la impresión de que sería capaz de interpretar todas las escenas una vez más sin el menor problema.


¿Podrías definirme a tu personaje en una sola palabra? Pasión.

Imagino que fueron muchas las razones que te llevaron a embarcarte en este proyecto, pero me gustaría saber cuál fue la más importante. Una muy querida amiga mía, y de Juan Carlos [Fisher], vio esta obra en Nueva York. Saliendo del teatro, me llamó y me dijo: “acabo de ver una cosa que tienen que montar en Lima”. Esa es la razón principal por la que pusimos este proyecto en marcha.

¿Cuál, dirías tú, ha sido el rasgo característico del estilo de trabajo de Juan Carlos Fisher en esta puesta en particular? Tenemos un montaje, técnicamente, mucho más complejo que los que hacíamos antes. Siempre nos hemos metido con textos difíciles y complicados. Creo que ahora tuvimos un mayor desarrollo en el manejo, como director, de Juan Carlos en términos de espectáculo, de complejidad técnica, de detalles, luces, espacios…

¿Y sobre la perspectiva, como director, de Juan Carlos Fisher? Él siempre ha tenido una mirada muy interesante, desde la elección del texto. Yo tengo un idilio artístico con Juan Carlos…

Bueno, eres su musa, lo sabemos… Y, por eso, para mí siempre es un reto importante trabajar con él y estar a la altura de los personajes que me asigna.


Me gustaría escuchar, en tus palabras, une breve descripción de la obra. Es el volver a ventilar el caso de Judas Iscariote. De eso trata esta obra, esa es la línea argumental, una abogada que decide reabrir el caso de Judas por considerar que está sufriendo una sentencia injusta. En el desarrollo de la trama hablamos del perdón, de la verdad, del bien y el mal, de la fe.

Tiene mucho de tragedia y de comedia. Cuando entrevisté, Juan Carlos Fisher me dijo que muchas de las mejores historias son aquellas que no se pueden clasificar fácilmente… ¡Exacto! Las obras de  dramaturgia contemporánea son muy difíciles de encasillar en dramas, tragedias, comedias…

O tragicomedias… ¡Exacto!

Cuando veía las escenas, me dije a mi mismo: si digo que esto es una tragicomedia, sería una clasificación muy limitada… ¡Exactamente! Yo creo que, cada vez más, la dramaturgia se acerca a cómo es la vida, con un poco de tragedia y de comedia, con momentos hilarantes y momentos terribles. Creo que es eso lo que mantiene interesada a la audiencia, momentos dramáticos que se rompen con una risa, momentos de risa que se cortan con un giro dramático.

La obra nos pone en una situación irreal y casi fantasiosa, pero al mismo tiempo los temas que se tocan son profundamente reales y mundanos. Yo creo que el dramaturgo elige poner en el purgatorio la obra para que parezca algo lejano a la realidad, pero en realidad está mucho más cerca de lo que parece. Es la historia de un “día a día”.

Es ultra-realista ¡Ultra-realista!

¿Sabes? Yo me perdí de Monólogos de la vagina ¿por qué hicieron una sola función? Bueno, la hicimos en el marco de las celebraciones de V Perú.

Nunca dirigiste a tantas actrices en un mismo montaje ¿no? No, nunca. Nunca he dirigido ni actuado en un proyecto con tantas actrices a la vez.

¿Y qué te pareció la experiencia? Para mí fue extraordinaria. A mí, como actriz, me encanta estar entre actrices y actores. Es divertido. Además, todas eran colegas a las que admiraba mucho y con las que, en muchos casos, ya había trabajado. Fue como una fiesta. Fue como un helado con todo y cereza [risas]…

Con todo y Gisella Valcárcel… Sí. Yo la convoqué al proyecto por su presencia.

Tiene mucho dominio de escena ¿no? Sí, eso era fundamental.

Te voy a mencionar algunos nombres. Por favor, dime qué es lo primero que pasa por tu mente.

Miguel Iza… Compañero.

Ricardo Velásquez… Compañero [risas]

No importa que repitas [los dos reímos]. Mario Velásquez… ¡Todos son mis amores, mis compañeros, mi familia teatral! Son las personas con las que yo más disfruto en el escenario. Cuando volteo y veo los ojos de cada uno, me siento en familia.

 Vanessa Saba… ¡Qué guapa es![risas]

Lo primero que me dijo Juan Carlos [Fisher] cuando pregunté por ella. Melania Urbina… Interesante.

Alberto Ísola… Un maestro

Juan Carlos Fisher… ¡Mi amor¡[risas]


Lo mismo respondiste la vez pasada [en la conferencia de prensa de La Reina de Belleza de Leenane]. Me queda claro que lo dices con convicción [los dos reímos] ¿Cuál es tu  próximo proyecto? Estoy esperando que se concreten algunas cosas en tele y en cine, ojalá, a fin de año. Mi próximo proyecto [teatral] será con David carrillo en “Plan 9”, a final de año.

¿En el Teatro Mario Vargas Llosa? Sí.

¿Qué consejo le darías a un actor o actriz que recién inicia su carrera? Que sea valiente. Yo creo que el requisito indispensable para ser actor es ser valiente. Que tenga la valentía de luchar por lo que quiere y atreverse a meterse en un personaje sin sentir vergüenza ante la posibilidad del ridículo.

Correcto. Muchísimas gracias. Gracias a ustedes.


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