ENTREVISTA A CÉSAR RITTER

Eduardo Marchena Siverio.

Imágenes de Ricardo Campana Wissar.

 

Una vez más, el célebre  actor se embarca en una comedia teatral junto a un elenco de primer nivel bajo la dirección de uno de los más grandes maestros de las artes escénicas peruanas. Ritter es, sin duda una de las caras más conocidas de la escena nacional y este año luce especialmente promisorio para él  (y con muy justa razón): en los próximos meses lo veremos sobre las tablas en otras tres producciones teatrales y, quizá, un nuevo proyecto televisivo. En esta oportunidad, encarna a un enamoradizo príncipe en “La Doble Inconstancia”, de Pierre Marivaux, bajo la dirección de Roberto Ángeles. Nos confiesa que tiene un proyecto personal que le quita el sueño y no descarta explorar la dramaturgia en un futuro, pero de momento está decidido a encarar su cada vez más apretada agenda de trabajo.


A Rítter no parece incomodarle caminar con un vestuario del siglo XVIII (tacones altos incluidos)  en medio de un escenario por el que reporteros y fotógrafos van de un lado a otro sin, necesariamente, acordarse de pedir permiso. Apenas nos acercamos a él, me saluda con un apretón de manos.

¿Podrías definir a tu personaje en una sola palabra?  Enamoradizo

¿Te identificas en algo con el personaje? Bueno, todos pasamos por una etapa en la que nos enamoramos y creemos que encontramos a la mujer de nuestra vida o sufrimos en medio de noches de alcohol con llantos [risas]. Todo lo que tiene el enamoramiento: nos ilusionamos, nos ponemos medio “brutos”, escuchamos música que jamás escucharíamos con nuestros amigos [más risas].

¿Podrías describirlo en tus palabras? El príncipe es un “enamoradizo rico” [risas].

¿Cuál fue la principal razón por la que decidiste embarcarte en el proyecto? Roberto Ángeles y el elenco. Trabajar con Pietro [Sibille]...

¿Cuál, dirías tú, es el rasgo característico del estilo de trabajo de Roberto Ángeles? Limpieza, pulcritud.

¿Podrías describir la historia en tus palabras? Una comedia de enredos de amor. Todos se enamoran de todos, todos se desenamoran de todos.

Y todo transcurre en 24 horas… Sí, pero es completamente verosímil. Se puede pasar del amor al desamor rápidamente.

Me impresionó el trabajo de coreografía que hacen.  Es un baile bonito…

Casi tenía la sensación que estaba viendo un musical… Bueno hay dos momentos de baile, pero es básicamente una comedia ligera y sin mayores pretensiones.

Voy a mencionarte algunos nombres. Por favor, dime qué es lo primero que pasa por su mente...

Pietro Sibille... Un “actorazo”.

Pierina Carcelén... Una gran amiga.

Víctor Prada... Un maestro.

Vanessa Vizcarra... Mi gran amiga.


¿Cuál es tu próximo proyecto? Sobre las tablas, mi próxima obra será en La Plaza Isil, con Marisol Palacios. Tengo otra obra en el [Teatro] Peruano Japonés y una reposición de “Escuela de Payasos”. En televisión, tal vez, a mitad del año tenga una posibilidad, pero no puedo hablar mucho de eso.

Me imagino… Puede que salga como puede que no, como siempre, como en todo…

Tendrás un año bien ajetreado… Sí, haciendo lo que me gusta.

¿Exista alguna rama de las artes escénicas en la que no tengas experiencia y que te gustaría explorar? ¡Muy buena pregunta, mi “chocherita”! [Risas] Hay varias. Me gusta mucho la dramaturgia…

¿Te gusta escribir? Sí. Tal vez, en un futuro, hacer una obra muy personal. Hay varias cosas que me llaman, pero sería a futuro.

¿Qué consejo le darías a un actor o actriz que recién comienza su carrera? Que, cuando estén total y completamente decididos, lo hagan con toda la pasión y con todo el amor que tengan. Que lo hagan a sabiendas de que es bien jodido [dice suspirando].

¿Cuál es la virtud que más te ha servido en tu carrera? La perseverancia. Caerte, pararte...

¿Saber crear proyectos propios? Sí, gestionarte tus propios proyectos es lo más importante. Yo mismo estoy en busca de eso.

¡Muchas gracias! Gracias a ustedes.


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