Phillip Butters vs. MHOL

 

Política al desnudo

 

La columna de Esteban José Palma

¿Se pueden considerar irresponsables las declaraciones de Phillip Butters? En primer lugar debemos tener en claro cuáles son estas declaraciones y cuál es su contexto, algo que muy pocas personas hoy se preguntan.

Primero el contexto: Phillip Butters conversa con una Q’antu Madueño Basurco, activista del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL)  sobre la actividad llamada Besos contra la homofobia que se llevó acabo en la Plaza de Armas aprovechando también que en esos días se celebraba el día del amor y la amistad (14 de febrero). Butters emplaza a Madueño y afirma que el acto (que termino en la represión de las parejas homosexuales por parte de la policía) fue una provocación a la Iglesia Católica porque los activistas realizaron esta actividad también en las escalinatas de la Catedral de Lima. Para finalizar la entrevista Phillip Butters dice lo siguiente:

Butters: “Yo te digo una cosa, así para terminar, si yo el día de mañana voy al nido de mi hija y veo a dos lesbianas o dos homosexuales chapándose, les pido por favor que se vayan a la primera. A la segun… a la tercera ya los estoy pateando y nadie me va a decir que yo estoy loco… Eso te lo va a decir cualquier papá, yo te digo la verdad y te la canto clara. Si yo voy a la puerta del nido de mi hija y veo tres u ocho señores expresando su amor, chapa y chapa, les digo por favor vete estás al frente de mi hija, vete estás al frente de mi hija, a la tercera lo empujo, a la cuarta me empuja y a la quinta le pego. ¡¿Y yo soy el desgraciado que viola los derechos humanos?! , no pues.”

 

 

Madueño: “Phillip reflexiona sobre lo que estás diciendo, tú también estas incentivando ¿a qué? ¿A que los padres de familia puedan violentar a las personas que son homosexuales?”

 

 

Butters: “Eso es lo que va a pasar, Q’antu, si lo hacen.

 

 

Madueño: “Sabes lo que pasa, que no se puede incentivar a ningún tipo de reacción violenta…

 

 

Butters: “No estoy incentivando, te estoy diciendo qué es lo que pasa… Si tú agarras gasolina y la tiras a una fogata, te quemas. Eso es lo que te estoy diciendo”.

 

 

Lo que se la ha achacado a Butters es que está incentivando o promoviendo la violencia homofóbica. Esta primera acusación carece de fundamento si ponemos atención la declaración en conjunto con todo y las intervenciones de Madueño. Butters no termina la comunicación con Madueño sin antes dejar en claro que lo que ha dicho no es incentivar, sino manifestar una realidad: existe la violencia homofóbica y es socialmente aceptada. ¿Por qué Butters hace esto? Porque esto le ayuda a sustentar lo dicho anteriormente: que la actividad Besos contra la homofobia fue un acto de provocación. En una sociedad en su mayoría homofóbica que un grupo de homosexuales se besen en las escalinatas de la Catedral de Lima o a las afueras del nido constituye un acto de provocación. Mi lectura de estas declaraciones intentan ser lo menos apasionadas posibles y con este objetivo recurro a una versión oficial del significado de provocación:

provocar.

(Del lat. provocāre).

1. tr. Incitar, inducir a alguien a que ejecute algo.

2. tr. Irritar o estimular a alguien con palabras u obras para que se enoje.

3. tr. Intentar excitar el deseo sexual en alguien. U. t. c. intr.

4. tr. Mover o incitar. Provocar a risa, a lástima.

Para inducir o estimular a que alguien se enoje o ejecute algo, como lo dice la Real Academia Española, es necesario no solo el acto, sino reconocer que dicho acto puede disgustarle a una persona o grupo de personas. Está demás decir que Cipriani ha manifestado una y otra vez su disgusto para con los homosexuales. Asimismo, es obvio que MHOL conoce las declaraciones de Cipriani y que muy probablemente esté en contra de ellas. Siendo este el contexto, la actividad Besos contra la homofobia, en las escalinatas de la Catedral de Lima, se convierte en un acto de provocación a la Iglesia Católico cuyo máximo representante en el Perú es Cipriani. La persona que no reconozca que dicho acto es una provocación raya en el fanatismo ciego.

Veamos ahora si son o no responsables las declaraciones de Phillip Butters. Las luchas de las minorías (hablamos de los afroamericanos, del feminismo y de los homosexuales) a lo largo de la historia, que ha logrado que se les reconozca derechos que los coloquen en igualdad con los demás grupos sociales, no ha impedido ni impedirá que existen declaraciones en contra de dichas minorías. Aún hoy en día, que creemos superado el racismo, existen comentarios racistas, directos e indirectos, en comentaristas de fútbol del más alto nivel, en científicos y personas comunes y corrientes que consideran a los negros como algo desagradable; dentro de este último grupo está mi abuela. Sin embargo, son comentarios aislados, no oficiales y no reconocidos por los organismos internacionales. Lo que han logrado estas minorías no es que no existe una práctica racista, sino que ningún organismo internacional ni nacional apruebe como oficial una práctica de ese tipo. Lo mismo pasa con la xenofobia, no es oficial, pero incluso puede ser considerada socialmente acepta en algunos países.

Entonces, ¿por qué ejemplificar una realidad de violencia homofóbica es irresponsable? Butters no está incentivando, es claro que para él en la realidad peruana la violencia homofóbica es socialmente aceptada bajo ciertas circunstancias y lo que hace es colocar un ejemplo donde se pone él como protagonista. La lucha de MHOL para que Butters se rectifique y para que lo separen del grupo de Radio Capital es un absurdo. Ninguna de esas dos acciones va a cambiar la realidad peruana. Por otro lado, Butters tampoco ha calificado de “buena” o “mala” esta realidad. Cuando se ha referido a Carlos Carlín y Gonzalo Torres ha dicho claramente al aire que “si lo hacen queriendo provocar” él les va a pegar. Es análogo a una situación donde una persona le dice a otra “no me hagas más bromas porque si no te voy a pegar”. Hacer bromas no constituye ningún delito, y la otra persona será consciente de que las bromas serán un acto de provocación y ya no un motivo de risa. Es así como funciona la sociedad y si los homosexuales buscan igualdad, es eso lo que van a encontrar. Un tema aparte es la igualdad legal que, de hecho, deben tener y que apoyo sin titubeos. Legalmente los homosexuales deben estar permitidos de casarse, de eso no me cabe la menor duda, pero no soy un fanático de los homosexuales como para aceptar que el acto realizado en las escalinatas de la Catedral de Lima no es un acto de provocación. No estoy diciendo que expresar su afecto sea un acto de provocación, porque, ojo, reto a cualquiera que cuenta las veces que ve a dos personas heterosexuales chapando en la calle, no dándose un piquito, sino chapando apasionadamente. En lo personal no podría contar ni una pareja. Si el MHOL cree que exagerando la expresión de su afecto van a lograr aceptación social pues que acepten las consecuencias y que no engañen a la gente diciendo que ellos solo están expresando su amor, cuando la verdad es que buscan provocar, buscan una reacción, salir en los periódicos, en la radio y así ayudar a que el tema de la unión civil entre homosexuales entre en debate y se vuelva, sobre todo, un tema mediático. Yo no estoy en contra de eso, pero si estoy en contra de ensañarse con un periodista y tergiversar sus declaraciones.

Finalmente, el MHOL reclama también sanciones ejemplares contra los policías por abuso de autoridad y piden la renuncia del ministro del interior. Sin duda, ellos están en todo su derecho de pedirlo, el mismo derecho que tiene cualquier otra persona que es víctima de abuso de autoridad por parte de la policía o por parte de un juez; el mismo derecho que tienen las personas que están en la cárcel, aun siendo inocentes,  solo porque no tuvieron suficiente dinero para pagarle al juez. El MHOL por un lado pide igualdad y, por otro lado, pide un trato casi preferencial frente al resto de los ciudadanos que, por no ser homosexuales, no pueden aparecer en la radio exigiendo que se destituyan a jueces por actos de corrupción. El MHOL debe ser consciente que ha ganado mucho con el solo hecho de tener cobertura mediática y que están en una posición por encima de muchos ciudadanos que no pueden hacer nada para denunciar abusos de autoridad. Continúen con su lucha política que, estoy seguro, lograrán sus objetivos como ha pasado en otros países, pero el hecho de que una persona critique la forma en que lo hacen no la convierte en homofóbica.

Para comentar este artículo, necesitas iniciar tu sesión.
Haz clic acá.

Inicio | Contacto

.