ENTREVISTA A JIMENA LINDO

 

 

Eduardo Marchena Siverio

Imágenes de Ricardo Campana Wissar

 

Jimena Lindo, simplemente, no necesita presentación. Hace dos años, durante la temporada de en En casa / en Kabul, conversamos con ella por primera vez y desde entonces más de un lector ha reclamado volver a ver su rostro en la portada de Revista Nudo. Esta semana, aprovechamos la gentil invitación del Teatro Británico a la conferencia de prensa de Las tres hermanas para complacer a todos los admiradores de la bella y talentosa actriz que, en esta oportunidad, sube a las tablas para participar en el montaje de la obra cumbre de Antón Chéjov. Durante casi media hora, tuvimos el privilegio de apreciar algunas de las escenas en las que, junto con el resto del elenco dirigido por Francisco Lombardi, nos demostró por qué es una de las artistas más  cotizadas de la escena nacional.

Las tres hermanas es la historia de una familia aristocrática que intenta encontrarse a sí misma en los albores del siglo veinte, durante los años previos a la revolución bolchevique. Jimena Lindo interpreta a Masha, una mujer que vive junto a sus hermanas en una pequeña provincia rusa de la cual todas desean marcharse para volver a Moscú y dejar atrás una vida monótona a la que ninguna logra acostumbrarse.

Todas las conferencias de prensa realizadas en el Teatro Británico cuentan siempre con una importante presencia de los medios de comunicación y no es para menos, pero en esta oportunidad la concurrencia es considerablemente mayor que en ocasiones anteriores. Con algo de dificultad y mucha paciencia, nos abrimos paso hasta llegar a ella. Antes de terminar de presentarme, contra todo pronóstico, nos saluda como quien se reencuentra con amigos a los que no se ha visto en mucho tiempo. Con algo de incredulidad, comienzo la entrevista preguntando algo que no estaba en mi guión:

¿En serio te acuerdas de mí?

En casa / en Kabul… [risas]

Efectivamente, En Casa / en Kabul… ¿Podrías definir a Masha, tu personaje, en una sola palabra? Densidad.
¿Te identificas en algo con ella? ¿Algo que te parezca admirable o interesante? Muchísimas cosas. Creo que el hecho de que ella sienta tanto que la vida se le pase. Masha siente que la vida se le pasa. Creo que allí tengo una conexión con ella. A veces yo también siento que la vida se me pasa.


¿Podrías describir la historia en tus palabras? Personas que no están felices, personas que no alcanzan sus sueños, personas que no accionan. Lo que me atrae de esta obra es el tiempo que se pasa inevitablemente.
¿Cuál fue la principal razón por la que decidiste embarcarte en el proyecto? Quería trabajar con Pancho (Lombardi) desde hace mucho tiempo. Me gustaban las obras que él dirigía. Nunca había hecho [algo de] Chéjov. He hecho muy pocos clásicos y quería hacer un clásico.
¿Cuál, dirías tú, es el rasgo característico del estilo de trabajo de Lombardi? La calma.
¿Tu opinión sobre el guión? Inabarcable, creo. Es un guión al que todo el tiempo se le siguen  encontrando cosas nuevas. Es un guión que trabaja “por debajo”, se dicen cosas sobre, digamos, el clima, pero en realidad pasan otras cosas “por debajo”, por eso es inabarcable, es vasto…

Supongo que no contribuye a combatir el prejuicio de que los autores rusos son muy densos [los dos reímos]…  Son densos, pero maravillosos.
Voy a mencionarte algunos nombres. Por favor, dime qué es lo primero que pasa
por su mente:


Leonardo Torres Villar. Oficio.

Estephanie Orue. Divertida.

Diego Bertie. Cariño.

Carlos Gassols. Ternura.

Delfina Paredes. Oficio.


¿Cuál es tu próximo proyecto? ¿Continúas con Lalola? Sigo en Lalola, termino en agosto. Más o menos por esas fechas empezaré a ensayar una obra para fin de año con Coco Guerra. Será con Alberto Ísola y Sofía Rocha. Hace años que me moría de ganas por trabajar con Coco [Guerra].
Alguna vez declaraste que evolucionar como actriz es inevitable con cada personaje que se interpreta, que siempre se descubre o reafirma algo. Me gustaría saber qué descubriste o reafirmaste al interpretar a Masha…  Que ya estoy grande [risas]. Creo que me ha dado cuenta que ya estoy grande. Creo que uno no crece con los personajes que hace, es la vida lo que te hace crecer. Creo que he llegado a Masha en un buen momento de mi vida, con suficiente experiencia como para poder acercarme de una manera profunda a ella. El personaje tiene diez años menos que yo. Tal vez, si me lo hubieran ofrecido hace diez años,  no la habría podido interpretar.
¿Crees que la experiencia de ser madre ha tenido algún efecto en tu sensibilidad como artista? De todas maneras. Es un ingrediente más. No es que ser madre te vuelva más sensible en general, pero es un ingrediente más para tu sensibilidad.
¿Qué consejo le darías a un actor, actriz que recién comienza su carrera? Que lleguen puntuales a sus ensayos [risas].  Yo soy súper puntual.


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