ENTREVISTA A VANESSA SABA

 

 

Eduardo Marchena Siverio

Imágenes de Ricardo Campana Wissar

No es un secreto que su trayectoria en cine, teatro y televisión la consolida como una maestra indiscutible de las artes escénicas. Hace dos años la entrevistamos por primera vez y desde entonces más de un lector ha reclamado volver a ver su rostro en la portada de Revista Nudo. Para complacer a sus muchos admiradores, aprovechamos el estreno de Entonces Alicia Cayó, puesta en escena del Teatro Británico en la que interpreta a una mujer al borde de la neurosis obsesionada con tener un hijo a toda costa. La obra, escrita y dirigida por Mariana de Althaus, nos narra la historia de tres mujeres distintas que coinciden en un mismo hotel durante una noche que amenaza con poner en evidencia los más perturbadores secretos, inseguridades y conflictos de sus vidas. El martes pasado tuvimos el privilegio de ver algunas escenas del montaje en las que Vanessa Saba volvió a demostrar su talento y solvencia sobre las tablas.

 

Es casi medio día y nos encontramos en medio de una muchedumbre de periodistas en medio del escenario del Teatro Británico. Después de un buen rato esperando el momento propicio, hemos logrado abrirnos paso para llegar a ella. Me presento rápidamente y lanzo mi primera pregunta…

 

¿Si tuvieras que definir a tu personaje en una sola palabra, cuál sería? Yo he hablado contigo antes…

Sí [fue hace un par de años, durante la temporada de ¿Dónde está el idiota? en el teatro Peruano Japonés]…  Neurosis, histeria…

¿Cuál es el rasgo que mejor define a Mariana de Althaus en cuanto a su estilo de trabajo como directora? Motivadora.

¿Qué fue lo que más te atrajo de este proyecto para decidir participar? El personaje es bonito, el estado en el que se encuentra. Ella pasa por una serie de estados. No es únicamente la histeria o la neurosis. Hay alegría, tristeza, seducción, frustración desesperación.

Me gustaría escuchar una breve descripción de la obra en tus palabras. Yo creo que es una obra que habla básicamente de la maternidad. Es bastante lógico porque Mariana [de Althaus] es mamá. Creo que esta es la segunda obra que escribe sobre la maternidad. Es sobre lo que implica ser mamá, las motivaciones para desear ser madre. Hay una que quiere ser mamá desesperadamente, otra que ya lo es y se pregunta qué habría pasado si nunca hubiese sido madre, y otra que decidió no tener hijos. Creo que Mariana plantea la posibilidad de que no todas las mujeres tengan por qué ser madres. Es sobre la intensidad de esa experiencia.


¿Dirías que has puesto tu “sello personal” a tu personaje? Lo único que le puedo agregar es mi propia energía y mi propia forma de trabajar. El personaje existe como existe en el texto y no hay mucho más que pueda agregarle. He tratado de comprenderlo lo mejor posible. Yo no soy mamá y no tengo ese tipo de deseo aún. He tratado de encontrar experiencias similares en mi vida para tratar de entender la situación por la que pasa mi personaje.

Te voy a mencionar algunos nombres. Por favor, dime qué es lo primero que pasa por tu mente...


Paul Martin… Compañero.

Carlos Carlín… Ocurrente.

Ana Cecilia Natteri… Intensa.

Diego Bertie… ¡Música! [Risas]

Patricia Barreto… Linda [Más risas]

Tu hermana, Alejandra Saba… ¡Mucho amor!


Cuando la entrevisté, ella se refirió a ti como “Mi hermana adorada”… ¡Mi hermanita!... somos amigas íntimas…

Ella también me dijo eso, aunque dice que no es tan fanática de Coldplay como tú… No, seguro [Risas].

¿Cómo va su asociación cultural, Manos de Tijera? Ahorita tenemos algunos proyectos, pero no hemos encontrado sala aún. Vamos a ver. Ella [Alejandra Saba] está ocupada en otros proyectos. Ella es la asociación. Yo formo parte, pero quien la ha fundado es ella. Me imagino que cuando ella tenga un poco más de tiempo se retomarán esas cosas.

¿Si tuvieras que elegir entre una villana y una heroína? ¡No podría! Depende…

Si en ambos casos sintieras que el personaje ha sido diseñado para ti… Creo que el de villana suela ser algo más divertido.

Tu hermana me respondió algo similar. Me dijo que su referente de villana era tu papel en una telenovela con Anggie Jibaja… Era Pobre Diabla. Bueno, en las telenovelas todo es muy esquemático.

¿La próxima vez que te veamos será sobre las tablas, en el cine, en la televisión…?

Por ahora, acá. Espero que en cine, pero no sé cuándo.

¿Crees que algún día podamos ver La habitación Azul, de David Hare? No creo. Aquí mismo la cancelaron.

Pensaba en algún otro teatro. Tal vez, Manos de Tijera podría producirla… Lo que pasa es que los derechos los tenía este teatro. No sé si habría que comprarlos o si ya vencieron. Habría que averiguar, es una obra linda.

¿Qué consejo le darías a un actor o actriz joven que recién inicia su carrera?

Tomarlo con seriedad y estar siempre atento a las cosas que puedas aprender de los demás. Trabajar de manera libre, pero sin dejar de ser autocrítico. También hay que disfrutarlo. Es un trabajo en el que hay que liberarse. Con timidez y tapujos no se puede trabajar. Hay que tener todo un poco a flor de piel para poder usarlo.


 

 

Sinopsis de la obra

 

Entonces Alicia cayó se desarrolla en el Hotel Wonderland, donde tres mujeres se hospedan. Alba, de 50 años, llega con su esposo Basilio, huyendo de una plaga de insectos en su hogar. Daniela, de 45 años, una dramaturga que debe encerrarse a terminar una versión teatral de "Alicia en el país de las maravillas”, acompañada por su hija de 15 años, Paz, a quien ha dejado plantada su papá. Y Alicia, quien trae a su novio Martín para recibir su cumpleaños número 40 y concebir a su primer hijo. Las tres mujeres tendrán que enfrentarse a difíciles cuestionamientos sobre la maternidad y el sentido de su existencia en este mundo.

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