ENTREVISTA A JIMENA LINDO

 

Eduardo Marchena Siverio

Imágenes de Ricardo Campana


La última vez que la vimos como parte de un coro en una puesta en escena fue en Medea. En esta temporada, Jimena Lindo vuelve a asumir el desafío con En Cura de Troya, de Seamus Heaney (Premio Nobel de Literatura 1995), una  cuidada puesta en escena bajo la dirección de Jorge Guerra. Sobre las tablas del Teatro de la Universidad Católica, la actriz se integra a un personaje colectivo con tres personalidades contrastantes, pero complementarias, que confrontan a los personajes y mantienen una tensión que no permite al espectador aburrirse durante un solo segundo. Gracias a la gentil invitación de Diva Producciones, tuvimos el privilegio de observar el intenso proceso de ensayo y media hora de escenas en las que los miembros del elenco demostraron su talento. A pesar de un extenuante trabajo de más de casi dos horas sobre el escenario, Lindo no tuvo reparos en dedicarle a Revista Nudo algunos minutos para la entrevista que presentamos a continuación.


Segunda vez que integras un coro, ¿no? Sí.

Llegué un poco más temprano y tuve oportunidad de ver los ensayos. En verdad es un trabajo bastante complicado… ¡Por  supuesto! Este y el trabajo que hice en [el coro de] Medea son de los más difíciles que he hecho en mi carrera. Es complicado porque tienes que mantener una colectividad y, a la vez, individualidad. Somos como un colectivo, como una gran ola o una gran masa, pero al mismo tiempo debíamos mantener cierto margen de individualidad.

Tienen que trabajar mucho el esquema vocal… ¡Muchísimo! Coco [Guerra] nos ha dejado nuestros propios esquemas vocales porque siente que se complementan bastante. Tuvimos que coordinar las pausas…

Y también tuvieron que coordinar las descoordinaciones. Me refiero a las partes en las que dicen el mismo parlamento con un par de segundos de diferencia para simular el eco… ¡Exactamente! Todo está cronometrado.


¿Podrías describirme a ese triple personaje que trabajas? Cada una ha estado trabajando una cualidad a nivel corporal. Son parte de una misma persona. Una tiene el lado circular, la otra tiene el lado pendular y la otra es más directa y decidida. Entonces, tenemos a una que es directa, autoritaria, y dirige un poco a las otras dos. La segunda es más indirecta, como más niña, tal vez. La tercera está como en un punto intermedio entre las dos.

Me gustaría escuchar una breve descripción de la historia en tus palabras… Es una obra sobre la salvación de la persona, sobre dejar atrás el pasado que te sigue lacerando e ir para adelante y sanar.

Si tuvieras que quedarte con un rasgo de Jorge Guerra… ¡Tiene miles! [risas]

Entonces, háblame de todos… Creo que ha sido uno de los trabajos más inspiradores que he tenido hasta ahora. Él es uno de los directores más inspirados, libres y cultos con los que he trabajado. Para mí ha sido un gran maestro en estos dos meses que estuvimos juntos ensayando. Estoy muy agradecida por lo mucho que he aprendido gracias a él. Sabía que esto iba a suceder. Él es una persona muy inspiradora.


Te voy a mencionar unos nombres para que me digas lo primero que pasa por tu mente… otra vez. ¡No me hagas eso! [risas]

Albero Ísola… No puedo decir lo primero que me pasa por la cabeza [más risas]

Lo segundo, entonces… Amor…

Carlos Tuccio… Calor…

Sofía Rocha… Elegancia…


Durante los años de carrera que llevas has tenido la oportunidad de observar de cerca la evolución del teatro peruano. Imagino que en cinco o diez años pueden cambiar muchas cosas, pero me gustaría saber cuál es, en tu opinión el cambio principal o el aspecto del teatro que más ha cambiado… Creo que el mercado se ha profesionalizado más, pero es difícil hablar de un “boom”. Tenemos todavía muy pocas salas. Hasta que eso no cambie, creo que no podremos hablar de una industria teatral. Creo que hay un mayor cuidado en la producción de las obras. Tienes una agenda programada hasta el 2013. Si tú quieres un actor para el 2013, lo tienes que ir llamando desde ahora. Eso, hace cinco años eso no pasaba. La agenda se iba armando sobre la marcha. Ahora está todo más programado. La primera vez que me llamaron para hacer una obra que estaba programada que se iba a hacer dos años después, me asusté. Ahora ya estamos acostumbrados. La gente está yendo más al teatro. Tal vez se ha puesto de moda…

Una moda que ya lleva como cinco años… Así es. La gente va más, se produce más…


¿Qué le pedirías a la Ministra de Cultura en materia de políticas para el teatro? Subvenciones, que no sólo nos apoye la empresa privada y que nos suban los sueldos en los ensayos [los dos reímos]…

Bueno, me consta que trabajan duro bastante durante los ensayos… Sí, y en la última semana de ensayos siempre es complicada. Uno tiene la sensación de que se llega al estreno con las justas y que luego se va curtiendo la obra en las primeras funciones, pero siempre hacemos todo lo mejor posible.


Háblame de tus próximos proyectos. Cuéntame tu agenda hasta el 2013 Estoy filmando la película de Eduardo Mendoza, El Evangelio. El próximo año, en enero, empiezo a ensayar una obra que se llama Kittchen, para el Teatro Británico y después me encargaré de unos proyectos personales y terminaré ese año con una tragedia griega.




Sobre la obra:

La Cura en Troya, obra del poeta irlandés Seamus Heaney, Premio Nobel de Literatura 1995, se estrena el 29 de octubre cerrando la programación de  estrenos del año por el 50 Aniversario del TUC. Jorge Guerra, director del TUC dirige esta adaptación libre de la tragedia Filoctetes de Sófocles, transponiendo la historia griega a un universo poético y contemporáneo. Guerra, amante del teatro y la cultura griega, mantiene los personajes centrales de la tragedia Filoctetes, contando con un elenco de lujo: Alberto Isola encarna el papel de Filoctetes; Carlos Tuccio es Odiseo; Jorge Armas, Neoptolemo y Jimena Lindo, Sofia Rocha y Andrea Van Zuiden, interpretan un coro de tres mujeres.

 

La acción transcurre en la isla de Lemnos, donde Filoctetes sufre destierro condenado a padecer los dolores de una herida de serpiente. Se conjuga esta historia con el tema político. La guerraestá siempre presente, los personajes  persuaden a Filoctetes de volver y apoyar al ejército griego en su afán de conquistar Troya. El legendario Filoctetes nos recuerda lo frágil y efímero de las pasiones humanas y nos hace reflexionar sobre el sentido del dolor y su cura, tanto física como espiritual. 

 

En un despliegue de astutas argucias y habilidades políticas, se sopesan las opciones de cada personaje, aumentando la intensidad de un conflicto que no se resuelve nunca. Hasta que aparece uno de los recursos de la dramaturgia griega más usados en el teatro de todos los tiempos: EL DEUS EX MACHINA.

 

La poesía de Heaney, en impecable traducción de Bertha Pancorvo,  permite proyectar los reflejos de esta historia en el mundo contemporáneo. Guerra presenta un montaje auténticamente poético y al mismo tiempo realista, en espacio y tiempo que el público puede reconocer cercanos. La coreografía de Sara Davida y el vestuario de Pepe Corzo, complementan el mundo visual del montaje.

 

Cabe destacar que la versión escénica de Jorge Guerra resalta la introspección y el carácter metafórico de la obra con un coro de tres personalidades contrastantes, pero complementarias. El rol de la mujer en la antigüedad, la integridad personal y el éxito político, el conflicto entre medios y fines en época de paz y en época de guerra, son algunos de los temas sobresalientes de esta historia.

 

La Cura en Troya se presentará a partir del 29 de octubre hasta el 12 de diciembre en el Teatro del Centro Cultural de la Universidad Católica (Av. Camino Real 1075 San Isidro), en funciones de jueves a lunes a las 8 p.m. Entradas a la venta en la boletería del teatro y en Teleticket, al precio de 25 soles.

 

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