NATURALEZA HUMANA

Entrevista a Franklin Dávalos

 

Eduardo Marchena Siverio

Imágenes de Ricardo Campana

 

Es uno de los actores de carrera en ascenso más interesantes de la escena local, lo que le ha hecho merecedor del rol protagónico de la nueva puesta en escena del Teatro Británico: “Historia de un caballo”, adaptación para teatro de un cuento de León Tolstoi desarrollada y musicalizada por el dramaturgo Mark Rozovsky. Bajo la piel de un extraordinario caballo pío, Franklin Dávalos da vida a las glorias y desdichas de un personaje sometido en el mundo de los hombres y rechazado por sus congéneres de pedigrí (metáfora con la que Tolstoi mostró con desgarrador realismo la naturaleza de la condición humana). Integrado a un multitudinario elenco de jóvenes talentos, Dávalos asume el reto bajo la dirección del reconocido Jorge Chiarella.

 

Si tuvieras que elegir una palabra para definir a tu personaje, ¿qué palabra elegirías?

Desafortunado

Ahora sí, en la cantidad de palabras que quieras, descríbemelo

Es un personaje que carece de maldad, que tuvo la mala fortuna de ser distinto, de nacer distinto, y por eso sufre una serie de desgracias en la vida.  Esta obra es un espejo que nos pone en frente Tolstoi para mostrarnos lo animales que no dejamos de ser como seres humanos, seres que racionalizamos muchas cosas pero nunca dejamos de serlo.

Una de las cosas que me llamó la atención es el tipo de violencia del cual los caballos son víctimas y victimarios: es el mismo tipo de violencia en la cual los hombres son víctimas y victimarios

Es un espejo…

El personaje de Arnaldo Machuca es, prácticamente, flagelado.

Tenemos eso y lo vernos en ellos. Tú dices, ay qué bonitos los caballos, qué bonita sensación y de repente ves en ellos algo distinto, lo que están tratando de decirte es incómodo y tenemos muchas cosas para decir.

Durante las escenas que vimos noté que el trabajo físico es especialmente intenso, así como el nivel de concentración…

Y es que va por ahí porque el montaje demanda meterte en esa historia para aleccionarnos, para poder meternos y poder contarlo, porque en el momento de contarlo nosotros necesitamos, por cuestiones del manejo de la dirección, un nivel de verdad muy grande. No es tan simple como sentarse y decirle al público oye es malo discriminar, sino va desde nosotros, desde cuán verdadero lo siento, para poder preguntártelo y entre nuestras dudas, la mía y la del público, encontrar esa otra duda que nos haga pensar acerca de lo que estamos haciendo.

 

La obra demuestra cuán inquietante puede ser la normalidad y cómo lo que consideramos “natural” puede resultar atemorizante…

Y horrible. Es un personaje que nació distinto y, a pesar de ser un gran caballo y tener condiciones espectaculares, finísimo, nació manchado ¿qué culpa tuvo? Fue discriminado por eso, no le hacen caso. No puede enamorarse, tiene prohibido aparearse y por aparearse lo castigan de una manera horrible.

Se atreve a ser feliz y la sociedad lo condena por ello…

Claro. Sin embargo la visión es interesante. Existe la victimización. Es inevitable entrar en la victimización en todo eso. Es un personaje que a mí me llena mucho de esperanza. Es un personaje que no guarda rencor. Le duele, es muy inocente. Y curiosamente —muy divertido fue el proceso— hablábamos de esto con Coco [Chiarella] y a mí me costaba mucho ingresar en la no recriminación. Porque no te tiene que doler, no busques que te amargue la vida, no repliques esa violencia. Ese personaje carece de maldad a pesar de todo lo que le pasa.

 

De todas las características de este montaje, ¿cuál fue la que tuvo mayor peso al momento de decidir embarcarte en él?

En principio, yo he trabajado dos veces antes con el Británico. Soy profesor del conservatorio. Toda oferta del Británico me es muy agradable, en un principio, por las veces que hemos trabajado juntos. Es una casa. Jorge [Chiarella] es un gran maestro. Nunca había trabajado con él. Yo he visto, he podido apreciar el trabajo de Jorge como espectador y he podido escuchar de su trabajo. Entonces, ya me la venia debiendo desde hace mucho tiempo.

Y en este proceso, después de trabajar con Chiarella, ¿cuál dirías que es el rasgo característico de su estilo de trabajo?

Creo que lo voy a recordar más por el tesón, por el detalle.

Algo que hayas aprendido de él…  

Mucho. Todos los días.

Stephanie Orué me dice que cada vez que ensayan él les enseña muchas cosas nuevas…

A ver, Coco es un maestro. Cada ensayo él decía “sí, porque vemos la clase, perdón ensayo”, y él tenía esa confusión a veces. Y es verdad, porque es una clase, porque lo que busca no es solamente ensayar para el proceso. Ayer, hoy mismo en la mañana hemos estado revisando la luz, el acercarte, cómo manejar tal detallito por más pequeño que sea.

Guardar lo significativo…

Sí. Todo, todo. No deja de ensayar nunca.

 

¿Cómo se las arreglaron un musical con actores que no interpretan a  animales. Me imagino Tati Alcántara tuvo mucho qué aportar como especialista en el tema de la expresión corporal…  

Hemos trabajado mucho con la asesoría física de José Ruiz. Entonces, nosotros acordamos el trabajo físico desde lo que queremos decir, desde lo que se quiere decir. La transformación e investigación física fue más por ahí: si realmente necesitamos que las patas tengan o no dedos, por ejemplo. Dependiendo de los objetivos, necesitamos esencias y físicamente algunas cosas muy concretas. Una pierna tiene un nivel de agotamiento particular en ciertas posturas que hay que saber manejar. Obviamente, no es la pierna de un caballo. No son como nuestras piernas, porque tienen las rodillas hacia atrás [se refiere a las patas traseras]. Hay todo un manejo e investigación que no termina.

Te voy a decir unos nombres y tú me dices lo primero que pase por tu mente

Tati Alcántara

Completa

Stephanie Orúe

Amiga

Oscar Carrillo

Gran amigo

Claudia Rúa

Compañera

Armando Machuca

Descubrimiento

Luego de esto, ¿cuál es tu próximo proyecto?

Yo estoy ahorita dedicado al teatro y a la universidad. Estoy cursando la carrera de Danza Contemporánea en la Universidad Católica. Estamos ya en el  tercer año. Falta poco para poder terminar. Por el momento, tengo este proyecto por este año. Para el próximo, tengo algo muy a mediados, pero nada muy a la vista.

¿Hay alguna rama dentro de las artes escénicas que aún no has experimentado pero te gustaría probar?

Intento cantar. No soy cantante, no pretendo serlo tampoco…

Pero he visto que todos en el elenco tienen la voz educada…

Sí, hemos trabajado mucho. Tratamos de manejar eso de la mejor manera que podemos…

En general, creo que han cantado bien. Por lo menos, no he escuchado a nadie cantar como Rusell Crowe o Pierce Brosnan…

Muchas gracias. Te agradezco mucho. Dentro de las artes escénicas, creo que investigaría. Hay mucho que investigar en estas ramas. Dentro de la danza y del teatro hay muchísimas. De hecho, es un inicio, un paso muy importante el haber enfrentado, de una vez por todas, el trabajo vocal en escena, el trabajo de campo y pretendo no dejarlo. Sin embargo, soy consciente, cantante no soy. Hay que educar, como menciono a los chicos del conservatorio, trabajar mucho, investigar, te guste o no. La investigación de un elemento, como la voz, así no vayas a cantar, que te genera un trabajo mental que necesitas conocer.

Finalmente, si tuvieras que dar un consejo a un actor o actriz que recién inicia su carrera, ¿cuál sería? Imagino que tú, como actor y profesor, tienes muchos, pero me interesa saber cuál es el que más te ha servido en tu carrera…

Paciencia, paciencia y muchísimo trabajo: nos desesperamos, estamos angustiamos, pensamos que va salir horrible, que vamos hacer un papelón… pero se debe tener paciencia y hay que trabajar mucho. No se sacan cosas de la noche a la mañana; más bien, son procesos pequeñitos y lo que he aprendido hasta ahora en este tiempo chambeando, para mí, es paciencia.

 

Sobre la obra…

Basada en un cuento León Tolstoi y adaptada para teatro por el dramaturgo Mark Rozovsky, Historia de un Caballo es un espectáculo que destaca por la intensidad de su contenido y la fortaleza física de actores que, sin otro recurso que sus propios cuerpos y mínimos apoyos de utilería, se convierten en una manada de caballos. Publicada en 1886 con el título de “Jolstomer: historia de un caballo”, la puesta narra desde la perspectiva de Patizanco, un extraordinario corcel,  días de gloria o desdicha, desde los juegos de una tierna infancia hasta una incomprendida vejez y el rechazo de los caballos de pedigrí, desgarradora metáfora sobre la condición humana que reflexiona en torno al tema de la pertenencia al grupo y la tolerancia hacia quienes se atreven a ser diferentes. Bajo la dirección de Jorge Chiarella y con un elenco en el que destacan Franklin Dávalos, Tati Alcántara, Óscar Carrillo y Stephanie Orúe, “Historia de un caballo” es también un logrado musical que nos transporta a la Rusia del siglo XIX con interpretaciones en vivo de Fernando de Lucchi, César Sánchez, María Tuzlukova e Igor De la Cruz.

 

Jorge Chiarella Krüger, director de la obra, nos comenta:

Hay momentos en que no provoca especular. La obra es simple, directa, profunda, emotiva, fascinante. Lo dice todo, se entiende todo y queda grabada para siempre. La dirigí en 1997 y  ahora, dieciséis años después, el Teatro Británico apuesta por Historia de un caballo, pues, como los grandes clásicos, la obra tiene más vigencia y se hace más necesaria que nunca. Con la actuación de un brillante Franklin Dávalos en el rol estelar y un elenco totalmente renovado de más de 20 intérpretes actorales y musicales, hoy, ustedes y nosotros disfrutaremos juntos esta maravillosa experiencia teatral.

Nuestro poeta Washington Delgado escribió en 1997 acerca del cuento sobre el que se basa esta estupenda adaptación para teatro de Rozovsky, y pieza original de León Tolstoi … “El arte supremo de León Tolstoi, le permite ser, al mismo tiempo, objetivo y subjetivo. Muestra con precisión y belleza las cosas más nimias, la cacería de un lobo o el gorro de un personaje, y también el mundo interior de sus héroes, grande o pequeños. Un caso así es el de Jolstomer (Historia de un caballo) donde narra la vida de un animal, un caballo viejo, mostrando no solo los aspectos externos de su vida sino también su mundo interior, sus apetencias, sus frustraciones y dolores de tal modo que el caballo se vuelve un ser humanísimo y conmovedor.”

Romain Rolland, dramaturgo francés, Premio Nobel de Literatura 1915, ha dicho que Jolstomer es una de las obras más portentosas de León Tolstoi y debo confesar que es de las que más me han emocionado y gratificado espiritualmente, sobre todo por la forma tan sensible como aborda el comportamiento humano desde un ángulo alejado, desde la perspectiva de un caballo.

 

FICHA TÉCNICA:

 

Elenco: Franklin Dávalos, Tati Alcántara, Mariano Sabato, Óscar Carrillo, Stephanie Orúe, Jean Pierre Vismara, Leslie Guillén, Janncarlo Torrese, Claudia Rúa, Armando Machuca, Pedro Olórtegui, Mijail Garvich, Lucía Rúa, Carlos Casella, Renato Medina y Juan Carlos Morón.

Dirección: Jorge Chiarella

Dirección musical: Fernando de Lucchi

Músicos: Fernando de Lucchi, César Sánchez, María Tuzlukova e Igor De la Cruz

Lugar: Teatro Británico 527, Miraflores

Temporada: de jueves a lunes a las 8:00 pm

Entrada general: General S/. 60 - Jubilados S/. 40 - Estudiantes S/. 30

Lunes populares: General S/. 45 - Jubilados S/. 25 Estudiantes S/. 20

 

Venta de entradas en Teleticket de Wong y en la boletería del teatro

Informes: 615-3610

 

 

 

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