VOLANDO ALTO

Entrevista a Jimena Lindo

Eduardo Marchena  Siverio

Imágenes de Ricardo Campana Wissar


La última vez que charlamos con ella, interpretaba el papel protagónico de “Casa de muñecas”. Nuevamente sobre las tablas del Teatro La Plaza, Jimena Lindo se integra a un elenco de primera línea bajo la dirección de Carlos Galiano en “Las tres viudas”, del insigne Manuel Ascencio Segura, una historia en la que confluyen el humor y el drama en medio de una época de cambios en la que las tradiciones limeñas se niegan a desaparecer.


La última vez que conversamos, me comentaste que estabas por hacer el “Círculo de arena”, una obra para niños en la que tu hijito te iba a ver actuar por primera vez...

Sí, le encanta. Todavía no entiende por qué no hago más obras para niños. Ayer estuvo aquí durante el ensayo general y le encanta. No lo dejé salir para el aplauso al escenario conmigo. En el caso de las obras para niños, puede acompañarme para el aplauso y eso le gusta. Ya se siente en familia cuando lo llevo a mi trabajo.

¿Sigues viéndolo más interesado en el cine que en el teatro?

Sí, sigue siendo más cinéfilo. Me dice que el teatro le parece un poquito aburrido [risas]. Lástima, le digo [más risas], igual vamos a seguir viendo teatro y te tienes que acostumbrar. Yo lo sigo llegando y a él le gusta acompañarme. Él me dice que no quiere ser actor, sino constructor, pero igual le gusta estar comnigo.

Ahora, entrando en la obra, si tuvieras que definir a tu personaje en una palabra, ¿cuál sería?

Arribismo

Ahora, en la cantidad de palabras que quieras, preséntamela…

Creo que es un personaje muy de la época, el cual está buscando todo el tiempo llegar alto, subir de status…

El tema del arribismo parece trascender a la época, ¿no?

Lamentablemente, hay muchas cosas de esa época que todavía podemos ver, a lo mejor más veladas. Es triste. Son mujeres a las que no les queda más opción que obtener dinero de los hombres. Si no tienen un hombre que las apadrine, están perdidas.

Si bien es una obra cuyo autor vivió y murió en el siglo XIX, en esta versión está ambientada en 1921, año del centenario de nuestra independencia…

Así es la versión del director. Le pareció interesante hacerlo en la época de la “Patria nueva”…

¿Por una afán de ironizar?

Claro, de patria nueva no había nada.

¿Qué fue lo que más te atrajo de este proyecto?

Me interesaba trabajar un texto clásico peruano. Además, Carlos Galiano es mi amigo y me encanta trabajar con mis compañeros de elenco.

¿Cuál, dirías tú, es el rasgo característico del estilo de trabajo del director?

Claridad. Tiene todo claro y sabe qué pedir o no a cada actor.

¿Te identificas en algo con tu personaje?

Todos hemos tenido decepciones amorosas. Mi personaje ha tenido una gran decepción y su mayor objetivo es evitar una gran tragedia…

No es un personaje tan superficial como parece…

Para nada. Hay un gran drama y ella tiene una misión muy importante. No es una simple comedia ligera.

Me gustaría escuchar una descripción de esta obra en tus palabras…

Es una obra enmarcada en el centenario de la independencia sobre tres viudas y dos galanes que intentan seducirlas al mismo tiempo que ellas intentan seducirlos a ellos.


Te voy a mencionar algunos nombres. Por favor, dime qué es lo primero que pasa por tu mente…

Gisela Ponce de León…

Juguetona

Stephanie Orúe…

Bondad…

Sofía Rocha…

Compañera…

Christian Isla…

Humor…

Carlos Galeano…

Claridad…

¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Te volveremos a ver sobre las tablas?

Ojalá [risas]…


La última obra que hiciste fue “Dueto en mí”, ¿verdad?

Sí, interpretaba a una violonchelista…

Y aprendiste algo de música…

A hacer la finta de que sabía tocar el violonchelo [risas]. Trabajar con Edgar Saba fue un placer…

También vas a dirigir una adaptación para niños de “Sueño de una noche de verano”…

Increíble. Este año pienso dedicarme más a labores de creación personal.

 

Inicio | Contacto

.