LA CHICA WILDE

Charlando con Katya Konychev

Eduardo Marchena Siverio

Imágenes de Eduardo Marchena Siverio

De mirada intensa y serena, camina a paso firme sin dejarse avasallar por su frondoso vestuario de dama victoriana.  Nacida en Rusia, criada en Israel y residente en Perú desde hace siete años, pisa las tablas del Teatro Julieta para compartir el escenario con el maestro Reynaldo Arenas en  “El abanico de Lady Wendermere”, una de las más importantes obras del insigne Oscar Wilde. 


Si tuvieras que definir a tu personaje en una sola palabra, ¿cuál elegirías?

Puritana…

Ahora, en la cantidad de palabras que quieras, preséntamela…

Margarita es inocente, muy puritana e ingenua, pero también tiene “coraza” y entereza. Tiene carácter y no cree en la infidelidad. Es muy inocente, pero si se siente amenazada o se meten con su marido, mejor no se metan con ella [risas]…

Me parece que hay una evolución en tu personaje en el transcurso de la obra…

Sí, depende de la situación. En el día a día, ella es linda y encantadora, pero para ella no hay peor pecado que la infidelidad. Entonces ella demuestra su orgullo.

¿Qué fue lo que más te atrajo de este proyecto para decidir entrar?

La obra. Cuando la leí, me imaginé el vestuario y los abanicos. Me encantó la idea de trabajar un texto de Oscar Wilde.

¿Cómo te enamoraste del teatro?

Desde chiquita, decidí que quería ser actriz. Desde los 10 años, mis padres me buscaban oportunidades de casting. Cuando Javier Merino [el director] me llamó luego de leer la obra, yo, encantada, acepté.

¿Cuál, dirías tú, es el rasgo característico del estilo de trabajo del director?

A Javier lo admiro mucho. Él es un director muy joven y valiente. Es su primera obra y se ha mandado con un proyecto grande. Otros empezarían con algo pequeño, pero él no.

Háblame de la experiencia de trabajar con un maestro como Reynaldo Arenas…

Es muy intimidante [risas]. Él se toma las cosas muy en serio y no se puede bromear con él. Yo, que soy más joven, a veces, quiero hacer un poco de “chongo”, pero él no lo permite. Él es el hombre de la experiencia.

¿Les daba consejos?

Sí, claro. Si él te de algún consejo o sugerencia, tienes que hacerle caso…

¿Qué te aconsejó a ti en particular?

Colocar un lapicero en mi boca y hablar así para mejorar mi pronunciación…

¿Para mejorar tu dicción?

Es que yo no soy da acá. Llevo siete años en Perú y el idioma se me complica…

¿Dónde has vivido antes?

Yo soy rusa y crecí en Israel. Hablo ruso y hebreo, pero el español no tanto…

Pero lo estás hablando con fluidez. No se te nota acento alguno.

Bueno, en los ensayos, a veces, me trabo. Por eso, Reynaldo me dijo que usara un lapicero para los ensayos…

¿Qué lecciones aprendiste en esta puesta?

Siento que aprendí todo. Aprendí a estudiar mejor y a ser dirigida. Si el compañero se equivoca, debes seguir como sea. Si el director te dice que hagas algo, aunque no te parezca lo más adecuado, tienes que aceptar esa autoridad. Al final, le encuentras el sentido.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Cine, definitivamente. En junio del próximo año, me voy a Los Ángeles para buscar proyectos de cine de acción.

Si tuvieras que dar un consejo a un actor o actriz que recién inicia su carrera, ¿Cuál sería?

No tener un plan “B”. No hay que confiar o tener fe. No hay que dudar. No “intentar”, hay que “hacer”. Lo vas a hacer y punto, así de fácil.

 

Sobre la obra…

La historia transcurre en un mundo marcado por el puritanismo conservador de la alta sociedad londinense del siglo XIX, cuyas apariencias no reflejan necesariamente la realidad. Lady Windermere, una mujer de conducta intachable lleva una vida de lujo al lado de su esposo, Lord Windermere, y el hijo de ambos. En vísperas de la celebración por su cumpleaños, después de ser advertida por una de sus amigas sobre la supuesta infidelidad de su marido con una misteriosa mujer a quien él mismo ha invitado a la fiesta, deberá tomar decisiones que podrían llevarla a un desenlace de inimaginables consecuencias.

 

La cita es en el Teatro Julieta, Miraflores. (Pasaje Porta 132, espalda del Parque Kennedy, cruce con calle Schell.)

Temporada: del 04 al 27 de febrero del 2016

Funciones: jueves, viernes y sábados, 8: 30 pm

Precio: General  S/. 35.00. Estudiantes y jubilados S/. 25.00.

Entradas a la venta en la misma boletería del Teatro y a través de http://papayapass.com/

 

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